jueves, 13 de diciembre de 2012

Y el cuento no acaba.

Lady Cabellos Rojizos no vivió en un castillo, rodeada de lujos, sin problemas, con una vida tranquila como ella esperaba. No había castillo, ni torres, no era un cuento de hadas. El haberse enamorado de aquel caballero andante no era lo que ella soñaba, y a la vez, era mucho más que eso. Despertar casi cada mañana y tenerlo a su lado era un sueño. Puede ser que no fuera todo perfecto, y que hubiera cosas de las que esta dama no estaba orgullosa, pero a pesar de todo, ella era feliz, y quería seguir así todo el tiempo que fuera posible...