Y a esto le debo añadir que prácticamente no lo conozco. Hace diez días que sé que existe, y más o menos una semana desde que empezamos a hablar. Debería ser un completo desconocido, pero no lo es. Sé poco de él, pero la verdad, con lo que sé me llega. No necesito conocerlo totalmente. Es más, por el momento, no quiero conocerlo totalmente. Si lo hiciera, no sería lo mismo. Quiero conocerlo poco a poco, quiero saber lo que él quiere que sepa, lo que me cuente, lo que me muestre.
Quiero que haga sol, para poder pasear con él, y luego sentarnos en cualquier parte. Y abrazarlo, eso es lo que más quiero, más que nada para sentir que es real, que no es un puto sueño. Y así tener la certeza de que tantos palos valieron la pena. Creo que necesito más abrazarlo que besarlo, eso es algo secundario, los besos son prescindibles, pero los abrazos no. Sentir su cuerpo junto al mío, notar su olor, y sentirme protegida es algo que no cambiaría por nada del mundo. En el momento en el que lo abrace sabré que no estoy sola, y por fin estaré tranquila.
Por fin estará claro que no me equivoco. Porque estoy harta de hacerlo. Hacía mucho que no tenía la esperanza de encontrar a alguien como él, alguien que me hiciera sentir especial de nuevo. Y que me hiciera sentir otra vez todas esas cosas que creía que se habían desvanecido de mi interior. no sé que vio en mi, pero a estas alturas no me importa, agradezco que haya visto lo que vio, y espero que no me pase lo de siempre, y que acabe separándose de mi.
Porque después de un año y tres meses, vuelvo a tener la ilusión de ser querida y de querer a alguien. sé que no estoy a su altura, igual él se merece más, a alguien sin tantas complicaciones. Pero ya es tarde para pensar en alejarme de él. sea como sea trataré de crecerme, de merecer estar a su lado, y demostrarle al mundo que no es uno más, sino lo que siempre he buscado.
Cada vez que pienso en él se me vienen a la cabeza detalles de la primera vez que lo vi, tocando la guitarra, divirtiéndose, su mirada, su sonrisa...el momento en el que se acercó a darme su púa...están en mi mente todas las fotos que vi de él, y muchas de las cosas que hablamos. Me encanta pensar en él, y hablarle, y sé que a partir de mañana me encantará pensar en sus abrazos.
Aún no sé que ponerme, y la verdad, no creo que a él le vaya a importar mucho, pero el recordará lo que vea, y por eso quiero que me vea guapa.
Cuanto más se acerca la noche, más nerviosa estoy, pero sé que en el momento que lo vea, se esfumarán todos mis miedos, porque la felicidad de verlo lo embargará todo, y se llevará todo temor de mi alma. Por eso quiero que llegue pronto el momento de verlo, y abrazarlo, y tenerlo conmigo, aunque solo sea una tarde...
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